¡Shabbat Shalom! Parashá Emor

En la porción de la Torá de esta semana, hay una breve sección sobre el Sumo Sacerdote. Se lee que “el aceite de la unción de HaShem está sobre él” (véase Levítico 21:12). Esta unción significa un llamado único de Di-s, que se relaciona con una responsabilidad especial. Contrario al catolicismo, que prohíbe a sus sacerdotes casarse, Una postura sin fundamento bíblico: los sacerdotes bíblicos de Israel podían casarse. En el pasaje que se refiere al Sumo Sacerdote se lee que solo podía casarse con una virgen. Si se casaba con una mujer divorciada, viuda o que hubiera cometido actos inmorales, perdía su cargo de Sumo Sacerdote.

Un momento, ¿dónde está el perdón y la gracia? Por favor, no confundan la gracia con un instrumento que permita la violación de la palabra de Di-s. El Sumo Sacerdote es libre de decidir con quién quiere casarse, pero Di-s no tiene por qué cambiar sus sagrados preceptos. Di-s no es falto de gracia cuando unge a un nuevo Kohen para que sea el Sumo Sacerdote en lugar del hombre que rechazó los parámetros de su vocación. Naturalmente, el antiguo Sumo Sacerdote puede mantener una relación con Di-s y ser usado por Di-s, quizás para grandes cosas. Sin embargo, puede que ya no sirva como Sumo Sacerdote.

La gracia y el perdón son vitales para sanar las relaciones, pero jamás justifican la transgresión de los mandamientos de Di-s. Cuando alguien rechaza la palabra de Di-s, existen consecuencias para quien la transgrede y, a menudo, también para personas inocentes afectadas por el pecado. Este es el punto clave de este artículo: la gracia malinterpretada y mal aplicada atenta contra la santidad y no propicia la voluntad de Di-s. Sin embargo, cuando la gracia se ofrece de manera apropiada, puede restaurar la situación a un estado de santidad, permitiendo que un nuevo Sumo Sacerdote ejerza la unción propia de su vocación.

Las decisiones que tú y yo tomamos tienen consecuencias reales. A menudo, las consecuencias tienen efectos a largo plazo, quizás incluso eternos. No siempre hay una segunda oportunidad. Recuerda que el tema de este artículo no es la salvación, sino el llamado de HaShem a cada individuo. La mala aplicación de la gracia hoy en día, que es epidémica, priva al cuerpo del Mesías (la congregación de los redimidos) de poder y de un testimonio que puede impactar a las personas y llevarlas a la fe. Cuando se ignora la santidad y se dejan de lado las normas bíblicas, cabe esperar que el juicio se manifieste primero en la casa de Di-s.

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